AUDITORÍA PÚBLICA vs. AUDITORÍA PRIVADA

Para entender las diferencias existentes entre ambas es necesario efectuar una primera aclaración sobre los distintos objetivos que pretenden las organizaciones privadas frente a las organizaciones públicas. Para las primeras su objetivo es la maximización de su beneficio o utilidad y ello a través del mercado, donde encuentran las preferencias de los consumidores. El sector público por otro lado es el conjunto de instituciones y entidades de las que se dota la propia sociedad para persegurir sus objetivos que no son otros que cubrir las necesidades públicas con la redistribución de renta y riqueza a través de las políticas públicas. Actúa por tanto ajeno al mercado y con base en el ordamiento jurídico.

Como principales diferencias cabria citar:

La auditoría privada es considerada principalmente como una auditoría de cuentas mientras que en el sector público es una auditoría de la actuación económica de la entidad.

En el sector privado se audita una única contablidad mientras que en el sector público se audita tanto la contabilidad presupuestaria, económica y funcional, como la patrimonial.

La auditoría de legalidad en el sector público es de suma importancia extendiendose al cumplimiento de la legalidad presupuestaria y administrativa, no siendo así en el sector privado.

En la auditoría privada no se suele auditar la gestión y si se hace una auditoría operativa de gestión ésta suele ser interna. En el sector público por el contrario se hace sumamente necesario con el fin de comprobar si los objetivos han sido alcanzados y si se han respetado los principios de economía, eficacia y eficiencia.

Los informes de auditoría privada suelen ser cortos ya que se trata de una auditoría contable y se limitan a pronunciarse sobre si las cuentas son o no veraces. Por el contrario un informe de auditoría pública es mucho más extenso ya que como se ha dicho se extiende también a aspectos sobre el cumplimiento de los principios de eficacia y eficiencia y debe redactarse de manera que permita el conocimiento adecuado para un lector mínimamente conocedor en materia de gestión pública, no dejando ningún hecho relevante fuera del informe.

 

 

 

  1. Mario Alberto Gómez Maldonado’s avatar

    El título resulta inapropiado, no es que la auditoría pública se encuentre en contra de la auditoría privada. Más bien, cada auditoría tiene su campo propio de investigación o de estudio. Sin embargo, esto no es reconocido por la ortodoxia en la auditoría. Los auditores y los despachos transitan de un campo a otro sin reconocer las diferencias. En el fondo, domina la concepción que las técnicas y los procedimientos son los mismos, y sus diferencias se han pretendido reducir a las arriba mencionadas. Pero la diferencia fundamental se encuentra en que la auditoría pública obedece al interés público, diferente al interés privado de la auditoría privada. No resulta menor dicho reconocimiento. El campo público o campo privado constituyen el objeto de la auditoría pública o privada. Y del objeto se deriva el método. Y esto resulta verdaderamente un problema en la auditoría..¿Cuál es el método de la auditoría pública y el de la auditoría privada? O acaso, es el mismo.

    El problema del método problematiza la concepción de la auditoría tradicional. Dado que el método se confunde con el procedimiento o técnica de investigación. Un examen sobre el método indica la deficiente rigurosidad al respecto en la teoría de la auditoría.

    Las diferencias arriba mencionadas no consideran el problema de la realidad pública, una economía colapsada y fraudes que brotan por doquier. No, la auditoría pública no se encuentra reñida con la auditoría privada. Tampoco la construcción de una verdadera auditoría pública debe seguir supeditandose al dominio conceptual de la auditoría privada. La crisis financiera indica la crisis de la auditoría tradicional, una auditoría que no reconoce la independencia de la auditoría pública, con un objeto y método propios. Pero en tanto, los apologistas de la auditoría intentan minimizar el problema de la auditoría pública a unas diferencias baladíes.

  2. Mario Alberto Gómez Maldonado’s avatar

    Celebrario

    - Es más fácil creer en la validez de las normas de auditoría y en general, en la auditoría, cuando una mayoría lo impone.

    - Es más difícil sustentar en público la deshonestidad o falta de probidad de un servidor público.

    - Creer en la ortodoxia de la auditoría resulta más de la comodidad de no pensar que del análisis y reflexión.

    - La mayoría representada en la frase “aceptación general”, desde luego, está equivocada. Por ello el pensamiento que disiente se considera inexistente.

    - Nadie oculta la verdad tan bien como los órganos de control y fiscalización, y aunque haya filtraciones, la filtración no ha puesto bajo sospecha la legitimidad de la auditoría y fiscalización.

    - La verdad en la auditoría ha surgido de la autoridad institucional, sin embargo, es hora que surja del conocimiento y de su tiempo.

    - Perder la ilusión de la auditoría podría conducirte a descubrir su verdad.

    - El conocimiento científico es producto de la duda, pero la auditoría está más próxima a la fe.

    - Se ha aceptado que los auditores han hecho más dinero cuando la auditoría se practica en la oscuridad.

    - Sí todo exige una zona oscura, luego entonces la auditoría ha normatizado que éste es su campo fundamental.

    - El escepticismo es el mejor camino para encontrar la verdad en la auditoría y fiscalización.

    Mg Maldonado

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